lunes, 11 de mayo de 2009

Miedos de ser.-

Tienes miedo de tu don?, le pregunto el maestro.Tengo miedo de ser, de encontrarme.Entre tu ser y el que fue, hay un abismo. Para encontrarlo tienes que llegar al final. Como podria evitar pensar?El pensamiento es solo una manifestación de tu intima libertad. Lo que hagas con el pasado es tu problema. El pasado esta ahí.Nadie podra decir que fuiste en el pasado.Solo si crees firmemente en un humanismo. La medida para saber si el recuerdo interiorizante del inicio es genuino nunca puede ser determinada a partir de un interes por la reanimacion de la antiguedad , sino unicamente a partir de la firme resolución a favor de un saber esencial valido para el porvenir; a ese saber ni siquiera le hace falta, por el momento, encaminarse de inmediato al inicio de nuestra historia acontecida.-El pensar objeto de nuestra meditación y sobre el que aquí nos limitamos a meditar, no proporciona ningun provecho, es un pensar tal que, para ser, no tiene necesidad de obrar ni de ser util.Pero aun mantengo ese “presentimiento esencial”, ese conocimiento confuso...Entonces se hara necesario ejercitar ese saber.-Por ejemplo, has encontrado el “es”?La hoja es verde, el verde de la hoja lo encontramos en ella misma. El es tiene que pertenecer a la hoja. Aunque no lo veamos en la hoja.¿Dónde y que es el “es”?Si no esta en el objeto deberia estar en el sujeto que lo juzga.-Refugiar el objeto en el sujeto es muy cuestionable, no obstante, vuelvo a preguntarte, tienes miedo de tu don?Si debo prescindir de mi pasado, si.-Debe haber algun error....si dices llueve, no aparece el es y sin embargo, decimos que algo es, realmente efectivo, como que llueve.Llueve ahora?Sobre todas las cumbres es la calma. Goethe.En todas las cumbres se encuentra la calma?Aquí la inaparente palabra es comienza a resplandecer como una luminosa apariencia.Es la calma.El es entonces, me parece de sentido vacuo. Es lo general, lo universal. Nietzsche decia que el ser era la ultima bocanada de humo de una realidad que se evapora. Entonces no fui, ni soy, ni sere. Y ya no tengo miedo de mi don.-

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